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Web en catalán, castellano e inglés sin perder SEO
Cómo hacer una web en catalán, castellano e inglés sin perder SEO: URLs por idioma, hreflang, qué traducir de verdad y cuándo añadir más idiomas.

Una web multiidioma mal montada no solo no ayuda: resta. Duplica contenido, confunde a Google sobre qué versión mostrar y reparte la autoridad entre páginas que compiten entre ellas. Esto es lo que hay que hacer bien, en orden.
Primero: una URL por idioma, siempre
Es el punto no negociable. Cada idioma necesita su propia dirección, indexable y enlazable. Si tu web cambia de idioma con un botón de JavaScript sin cambiar la URL, para Google solo existe una versión: la que carga por defecto.
Hay tres estructuras válidas:
| Estructura | Ejemplo | Cuándo usarla |
|---|---|---|
| Subcarpeta | tuweb.com/en/ | Casi siempre. Una sola web, una sola autoridad, fácil de mantener. |
| Subdominio | en.tuweb.com | Cuando cada mercado tiene equipo e infraestructura propios. |
| Dominio por país | tuweb.fr | Solo con presencia real en ese país y presupuesto para mantener varias webs. |
Para una empresa de Girona con tres idiomas, la subcarpeta gana casi siempre. Las otras dos multiplican el trabajo sin aportar nada hasta que hay volumen de verdad.
Segundo: hreflang bien puesto
hreflang es la etiqueta que le dice a Google "esta página y esta otra son la misma en otro idioma". Sin ella, tus tres versiones parecen contenido duplicado; con ella, Google muestra a cada usuario la que le corresponde.
Tres reglas que resuelven el 90 % de los errores:
- Debe ser recíproco. Si la página en castellano apunta a la catalana, la catalana tiene que apuntar de vuelta. Si falta un lado, Google ignora la relación entera.
- Cada página se apunta a sí misma. La versión en inglés incluye su propio
hreflang="en". - URLs absolutas y canónicas. Nada de rutas relativas ni de apuntar a una URL que redirige.
Añade una entrada x-default para la versión que debe ver quien no encaje en ningún idioma declarado. Y recuerda: hreflang es una señal de idioma, no una orden de posicionamiento. No hace que una página suba; hace que suba la correcta.
Tercero: el traductor automático no es una estrategia
Los plugins que traducen la web al vuelo son tentadores porque cuestan poco y prometen mucho. El problema no es que la traducción sea mala (cada vez lo es menos), es lo que hacen alrededor:
- Generan URLs con parámetros o sin
hreflangcorrecto. - Traducen también los textos que no deberían: nombres de producto, marcas, direcciones.
- Producen títulos y descripciones que nadie ha revisado, con palabras clave que en ese idioma no busca nadie.
Y el fondo del asunto: la gente no busca lo mismo en cada idioma. Un alemán que busca alojamiento en la Costa Brava no escribe la traducción literal de lo que escribe un catalán. Si traduces, compites por palabras que nadie teclea.
Cuarto: qué traducir de verdad
No todo el contenido merece tres versiones. Un reparto realista:
- Siempre: home, páginas de servicio o producto, contacto, formularios, mensajes de error, política de privacidad y textos legales.
- Casi siempre: los títulos y descripciones para buscadores, escritos de nuevo en cada idioma, no traducidos.
- Según el caso: el blog. Si publicas para posicionar en local, quizá el catalán y el castellano bastan. Si vendes a turistas, el inglés sí importa.
- Nunca automático: condiciones de venta, textos legales y cualquier cosa con implicaciones contractuales.
También cuenta lo que no es texto: formatos de fecha, moneda, unidades, orden de nombre y apellidos, y la fotografía. Una imagen con un cartel en catalán en la versión inglesa se nota.
El caso Costa Brava: franceses y alemanes
Aquí la pregunta habitual no es si hacer inglés, sino si añadir francés y alemán. Nuestra recomendación:
- Empieza con castellano, catalán e inglés. El inglés cubre a la mayoría de visitantes internacionales, incluidos muchos franceses y alemanes que buscan en inglés cuando planifican.
- Mira los datos antes de añadir. En Search Console y en Analytics tienes el idioma del navegador y el país de tus visitantes. Si el francés ya es el tercer país por sesiones y las páginas en inglés convierten peor para ese tráfico, tienes tu respuesta.
- Añade un idioma solo si puedes sostenerlo. Cada idioma nuevo suma traducción, revisión, atención al cliente y actualizaciones para siempre. Una versión en alemán desactualizada dos años da peor imagen que no tenerla.
Un criterio práctico: si no puedes responder un correo en ese idioma en 24 horas, todavía no toca ponerlo en la web.
Errores frecuentes
- Redirigir automáticamente por IP. Un francés de vacaciones en Girona acaba en la versión catalana sin poder salir, y el rastreador de Google, que rastrea desde Estados Unidos, solo ve una versión.
- Traducir la URL pero no el contenido, o al revés.
- Dejar el selector de idioma solo en el pie, en letra pequeña.
- Enviar todos los idiomas al mismo formulario y no saber en qué lengua contestar.
Preguntas frecuentes
¿Google penaliza el contenido duplicado entre idiomas?
No. Contenido en distintos idiomas no es duplicado. El problema aparece cuando hay dos versiones en el mismo idioma (por ejemplo español de España y de México) sin hreflang que las distinga.
¿Cuánto encarece un idioma más?
Como orden de magnitud, entre un 20 y un 40 % sobre el proyecto si se hace bien: no es solo traducir, es duplicar plantillas, revisar diseño (el alemán ocupa más espacio) y mantener el contenido al día.
¿Puedo lanzar primero en un idioma y añadir el resto luego?
Sí, y a menudo es lo sensato. Lo importante es que la estructura de URLs esté preparada desde el principio, para no tener que redirigir todo el sitio más adelante.
¿Qué idioma debería ser el principal?
El de tu mercado real, no el que te gusta más. En un negocio local de Girona suele ser el castellano o el catalán; en uno que vive del turismo, a veces el inglés merece la portada.
Conclusión
Multiidioma bien hecho es una decisión de arquitectura, no un plugin. URLs propias, hreflang recíproco, textos escritos en cada lengua y un idioma nuevo solo cuando puedas sostenerlo. Si estás planteándote el salto, así abordamos el diseño web multiidioma o cuéntanos tu caso.